Las 12 características de
las personas resilientes.
Comencemos por definir qué significa: Resiliencia.
La Real Academia Española de la
Lengua nos dice que es la capacidad
humana de asumir con flexibilidad situaciones límites y sobreponerse a ellas.
Los psicólogos enriquecen esta
definición agregando que los seres humanos resilientes, no solamente somos capaces
de enfrentar las crisis. Sino que también tienen la capacidad de salir
fortalecidos de las situaciones traumáticas y dolorosas.
Complemento estas afirmaciones expresando mi
opinión, basada en mi experiencia y las aprendidas al conversar con otros hombres
y mujeres que con valentía enfrentan
su guerra personal contra el cáncer. Una persona resiliente es aquella que ante las
crisis, extrae fortaleza de su dolor y debilidad. Enfrenta con valentía las situaciones
traumáticas. Si se cae, se levanta. A
pesar de las pérdidas sufridas en la aventura de la vida, se rehace y sale adelante de los problemas. Construye nuevas fortalezas, habilidades y competencias.
No llora, ni sufre por lo que ha perdido. Valora y agradece profundamente el apoyo
y amor de sus seres queridos. Sonríe porque está vivo.
Ante los problemas de la vida
tenemos dos opciones. Dejarnos caer y sentirnos fracasados.
O levantarnos una o mil
veces si
es necesario. Saliendo siempre fortalecidos después de cada caída. A esta actitud ante la vida le
llamamos Resiliencia.
Tal vez te preguntaras. ¿Cómo nos podemos convertir en seres humanos resilientes?
La resiliencia no
es una cualidad con la que nacemos. Es una actitud que todos podemos desarrollar en el transcurso
de la vida. Algunas personas resilientes tuvieron la fortuna de tener en sus
padres, o en una persona cercana un ejemplo de las notables actitudes que tiene
una persona resiliente. Sin embargo
otras personas han encontrado el camino
por sí mismas.
Soy testigo que poseer
o no una personalidad resiliente para enfrentar los problemas graves de la vida
como cuando recibes la confirmación de
que tienes cáncer. Hace la diferencia entre sobrevivir algunos años más o irnos
muy pronto.
Cuando los
seres humanos resilientes se
encuentran frente al diagnóstico de una
enfermedad muy grave, la quiebra de un negocio, la pérdida de un ser amado.
Enfrentan el dolor y los problemas. Desarrollando nuevas habilidades así como otras actitudes que utilizan para levantarse y seguir disfrutando del invaluable
regalo de la vida.
CARACTERISTICAS
DE UNA PERSONA RESILIENTE.
·
Son
pragmáticas. Están muy conscientes de sus
cualidades y de sus defectos. Saben muy bien cuáles son sus fortalezas y sus
debilidades. Sueñan con sus metas, pero
con los ojos muy abiertos. Planifican como conseguirlas, tomando muy en
cuenta que herramientas y recursos tienen para alcanzarlas.
·
Son
creativas. No temen pensar diferente a los demás.
Acepta sus pérdidas y se adaptan. Deja el pasado en su lugar. Una persona
resiliente tomara un burdo pedazo de
madera y fabricara un bello juguete. A
pesar de todas las experiencias dolorosas que haya sufrido, buscara transformar
su presente en un bello suceso.
·
Confían
en su talento. Al estar muy conscientes de sus
cualidades y debilidades, eligen metas que saben que tienen la capacidad de
alcanzar. Sin embargo saben reconocer la necesidad de trabajar en equipo y
saben muy bien cuando deben pedir apoyo.
·
Toman
los problemas como oportunidades para aprender.
En el transcurso de la vida, nos enfrentamos a sucesos que nos lastiman y desmotivan.
Pero una persona resiliente ve más allá del problema inmediato. Sabe que al
final del túnel encontrara la luz.
Convierte dificultades y obstáculos en oportunidades para evolucionar y
seguir aprendiendo.
·
Practican
el mindfulness
o conciencia plena. Aún sin saberlo, utilizan de
manera espontánea esta práctica
milenaria. Viven el aquí y el ahora y desarrollan una gran capacidad de
aceptación. El pasado se queda en el pasado. Y el futuro no les agobia.
Intentan sacar toda la ganancia posible al presente Saben disfrutar de un bello amanecer, de la
sonrisa de un bebe. Y siguen disfrutando del asombroso regalo de estar vivos.
·
Ven
la vida con ecuanimidad, pero siempre con un punto de vista optimista.
Los seres humanos resilientes son muy equilibrados. Conocen bien cuáles son sus fortalezas, sus debilidades
y las herramientas que tiene a su alcance. Sobre esa base planean sus metas y
objetivos. Saben que en la vida ninguna circunstancia es completamente positiva
o negativa. Así que se esfuerzan por enfocarse en los aspectos positivos de la
vida y disfrutan sus retos. Saben que a pesar de las tormentas y nubarrones del
día de hoy. Mañana o quizá otro día. Siempre volverá a brillar el sol.
·
Se
rodean de gente que tienen una actitud positiva.
Las personas que tienen las aptitudes de la resiliencia saben cultivar sus
amistades y trataran de rodearse de individuos que mantienen una actitud
positiva ante la vida. Evitan a aquellos que se pueden considerar como gente emocionalmente tóxica. De esta manera crean una sólida red de apoyo que en caso de
necesidad les puede proveer soporte en los momentos más difíciles.
·
Se
adaptan ante los cambios. No obstante que las personas resilientes tienen una autoimagen muy definida y siempre están
intentando alcanzar sus metas. Cuentan también con la suficiente flexibilidad
para adaptarse a los retos y las circunstancias que la vida cotidianamente nos
plantea. No se cierran al cambio y continuamente analizan las diversas soluciones que
pueden aplicar para alcanzar sus metas.
·
No
intentan controlar. Para
muchas personas, una de las principales
causas de tensión y estrés es su
pretensión de controlar a las personas y las situaciones que están a su
alrededor. Naturalmente casi nunca lo logran y esto les causa frustración,
culpabilidad e inseguridad. Las personas resilientes no cometen ese error.
Saben muy bien que es imposible controlar
a las personas y los diversos escenarios de la vida. Así que han aprendido a convivir con la
incertidumbre y se sienten cómodos a pesar de que no tengan el control.
·
Saben
aceptar cuando deben buscar apoyo de los demás. Cuando las personas resilientes sufren un
hecho traumático. Su primera meta es superarlo. Saben reconocer cuando
necesitan ayuda. Además de pedir apoyo a amigos y familiares. No dudan en pedir
asesoría y terapia de los
profesionales.
·
Son
tenaces en sus propósitos.
La característica de que las personas resilientes sean flexibles no quiere
decir que renuncien fácilmente a sus metas. Todo lo contrario si algo las
distingue es que son unos guerreros ante los problemas de la vida. Estas
personas tienen una gran motivación interna que les ayuda a adaptarse, pero
también a mantenerse firmes y luchar para alcanzar las metas que se proponen.
·
Afrontan
la adversidad con humor. Entre las características esenciales de las
personas resilientes esta su sentido del
humor. Son capaces de reírse de la adversidad y de sus desdichas. Convierten el buen humor en su mejor aliado.
Ya que les ayuda a mantenerse optimistas y mantenerse enfocados en los aspectos
positivos de los sucesos de la vida.
Termino
afirmando que todos los seres humanos tenemos la capacidad de ser resilientes. Para
algunos puede ser un camino muy largo. A otros les parecerá mucho más
fácil. Sin embargo para que todos logremos
obtener las cualidades de la resiliencia. Lo primero que tenemos que
hacer, es aceptar que él culpable de
muchos de los problemas que tenemos en la convivencia con otros seres humanos. Lo podemos encontrar
cuando nos miramos en el espejo.